Bienestar en el trabajo

¿Qué significa para ti ir a trabajar? ¿Cómo afrontas cada mañana tu inicio de jornada? ¿Cómo calificarías tu día a día en el trabajo? ¿Qué influencia tiene tu percepción de la calidad de tu trabajo en tu vida?

No importa si eres empleado, mando intermedio, CEO…, hay numerosos estudios que corroboran que el trabajo tiene un efecto en tu salud física y mental y que una salud deficiente impacta negativamente en la productividad.

La productividad en la organización es efecto de muchos factores, sin embargo, parece claro, según estudios de las autoridades europeas, así como de países como el Reino Unido, preocupados por la interrelación trabajo-salud que

“Un buen ambiente de trabajo puede ayudar a subir la moral, fomentar el trabajo en equipo y favorecer la comunicación. La rotación de personal es menor, y así también los costes asociados a la contratación y la formación. Un lugar de trabajo saludable puede ayudar a las personas a afrontar circunstancias difíciles y cambiantes, lo cual es particularmente importante en las condiciones económicas adversas.” Trabajar en sintonía con la vida. Red europea de Promoción de la salud en el trabajo. Guía para empresarios.

¿Qué es un lugar de trabajo saludable? Según la OMS

“Un entorno de trabajo saludable es aquel en el que los trabajadores y jefes colaboran en un proceso de mejora continua para promover y proteger la salud, seguridad y bienestar de los trabajadores y la sustentabilidad del ambiente de trabajo en base a los siguientes indicadores:

  • La salud y la seguridad concernientes al espacio físico de trabajo.
  • La salud, la seguridad y el bienestar concernientes al medio psicosocial del trabajo incluyendo la organización del mismo y la cultura del ambiente de trabajo.
  • Los recursos de salud personales en el espacio de trabajo, y
  • Las formas en que la comunidad busca mejorar la salud de los trabajadores, sus familias y de otros miembros de la comunidad.”

Por tanto, conseguir un entorno saludable implica a todos los componentes de la organización y requiere atender no sólo al espacio físico, sino también a factores psicosociales que tienen que ver con las características del puesto, la organización del trabajo, o las propias singularidades de cada individuo.

“Los factores psicosociales en el trabajo consisten en interacciones entre el trabajo, su medio ambiente, la satisfacción en el trabajo y las condiciones de organización, por una parte, y por la otra, las capacidades del trabajador, sus necesidades, su cultura y su situación personal fuera del trabajo, todo lo cual, a través de percepciones y experiencias, puede influir en la salud, en el rendimiento y en la satisfacción en el trabajo” (OIT, 1986)

Según el nuevo modelo de empresa saludable promovido por la OMS y recogido por distintas iniciativas europeas como la Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo (www.enwhp.org), entidades como AENOR, el Instituto Europeo de Bienestar social o NICE National Institute for health and care Excellence (http://www.nice.org.uk/) etc., el bienestar en el trabajo viene determinado por la relación e interacción entre el ambiente de trabajo, la naturaleza del trabajo o de la tarea y el individuo, y de la calidad de tales interacciones dependerá la productividad y el rendimiento de la organización.

Algunos datos:

Según el informe de Adecco sobre absentismo y presentismo para 2013, en España el absentismo es de 10,7 días por trabajador y año, una tasa del 4,1%, y, según el mismo informe, de una encuesta del mes de abril de 2014 a más de 1.000 empresas, se revela que el 50% de las empresas encuestadas “detectan en sus empleados alguna práctica de presentismo”.

Según el National Institute for health and care Excellence (NICE – Reino Unido), en 2013, el estrés, la depresión y la ansiedad provocaron la pérdida de 15,2 millones de días de trabajo.

Según la European Network for Workplace Health Promotion (ENWHP),

  • “El 25% de los ciudadanos europeos experimentará un problema de salud mental durante su vida.
  • El 27% de la población adulta en Europa se ve afectada por problemas de salud mental, es decir, 93 millones de personas.
  • La Organización Mundial de la Salud estima que, en el 2020, la depresión será la segunda causa más importante de incapacidad en el mundo
  • Los costes totales de los trastornos de salud mental en Europa se estiman en 240 billones de euros anuales. Los costes directos, como, por ejemplo, los gastos de farmacia, representan menos de la mitad de esta suma. La cantidad mayor, de 136 billones de euros, se debe a la pérdida de productividad por absentismo laboral.
  • En Europa, los niveles de absentismo, de desempleo y de solicitudes de incapacidad permanente relacionados con el estrés y los problemas de salud mental en el trabajo han ido en aumento, pudiéndose atribuir alrededor del 10% de los problemas crónicos de salud y de incapacidades a trastornos mentales y emocionales.”

 Cómo promover la Salud en le trabajo. Guía para empresarios. ENWHP.

Adoptar medidas para promover y facilitar la salud en el trabajo, no sólo es, entonces, una cuestión ética, de responsabilidad social, no sólo es una cuestión de cumplimiento de la ley, sino que también es de interés empresarial.

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo (www.insht.es) recoge las conclusiones del informe “Trabajadores sanos en empresas saludables” de la ENWHP. Estas conclusiones revelan datos que tienen que ver con el retorno de la inversión en programas de promoción de la salud:

  • Reduce la accidentabilidad y las enfermedades, especialmente las crónicas, lo que disminuye la inversión para el cuidado de las mismas.
  • Cada euro invertido en programas de PST (Promoción de Salud en el Trabajo) genera un retorno la de inversión de entre 2,5 y 4,8 euros en absentismo y de entre 2,3 y 5,9 euros en costes de enfermedad.
  • Reduce el presentismo, es decir, el hecho de acudir al trabajo enfermo y de no rendir como cuando se está sano, que puede llegar a ser del 33% o más.
  • Disminuye los costes de la seguridad social, al reducir los costes sanitarios hasta un 26,1%, las incapacidades temporales o permanentes, las pensiones, etc.

En sintonía con este modelo de empresa saludable de la OMS, proponemos acciones de intervención tanto en el ámbito individual como organizacional:

Así, a nivel individual, hemos puesto en marcha un itinerario estructurado en 10 sesiones para afrontar los posibles desajustes que pueden producirse entre la persona y su entorno laboral.

Parada y Enfoque propone sesiones semanales, para tomar conciencia y revisar algunas respuestas ineficaces a situaciones diarias: falta de atención y concentración, dificultades en la comunicación, falta de energía, sensación de falta de recursos para afrontar determinadas situaciones, conductas reactivas fuera de contexto. Mediante PNL, técnicas de relajación creativa y de consciencia corporal, así como de actividades de reflexión y acción personal, el cliente desarrolla mecanismos de consciencia y de autorregulación, entrena habilidades de atención y concentración y recupera recursos propios.

De acuerdo con la iniciativa Mindful employer (http://www.mindfulemployer.net/), que parte de la idea de que el reto del responsable de una organización es conseguir el equilibrio entre el apoyo al personal y la satisfacción de las necesidades de la organización, con Parada y Enfoque a nivel individual, trabajamos la percepción, el desarrollo y revelación de los propios recursos; para completar la ecuación de los factores que influyen en el bienestar laboral, a nivel organizacional trabajamos sobre la tarea (adecuación, sentido, niveles de creatividad) y sobre el contexto (liderazgo, trabajo en equipo, participación, desarrollo) en procesos de transformación.

Todos estos aspectos están directamente relacionados con el estrés laboral: <(Lazarus y Folkman -1984) “el estrés viene determinado por un proceso continuo de evaluación entre los recursos del individuo -las estrategias y herramientas que el individuo cree poseer para afrontar dichas demandas- y las demandas del medio ambiente”>, cuyas consecuencias pueden ser alteraciones cognitivas, alteraciones emocionales, alteraciones del comportamiento, etc., es decir, el estrés presenta una incidencia directa en el bienestar laboral. (Agencia Europea para la salud y el bienestar en el trabajo).

La apuesta por el bienestar laboral va más allá de una obligación legislativa, es una apuesta estratégica para conservar y desarrollar la capacidad competitiva de la organización a través de las personas, además de contribuir a crear una sociedad más consciente, con mayor capacidad para poner en marcha sus recursos, con mayor probabilidad de encontrar bienestar y equilibrio.