¡Sorpresa!

Todos los días, si miramos bien, tenemos oportunidades de sorprendernos: encontrarnos con alguien a quien no veíamos en mucho tiempo, recibir una llamada inesperada, leer o escuchar una idea ocurrente, aprender algo nuevo, descubrir una canción que nos motiva, escuchar una frase inesperada de quien nunca habríamos imaginado…

Lo que ocurre es que a veces las dejamos pasar. Así, sin darnos cuenta. Sin apreciar que están ahí para nosotros, para ofrecernos la oportunidad de despertar y de anclarnos al presente, a la vida, en definitiva. Las pre-ocupaciones no nos dejan ocuparnos, son como gafas oscuras que no dejan filtrar nada que no esté en el círculo de lo preocupante y perdemos la sensibilidad, la capacidad de ver más allá de nuestra pequeña parcelita de realidad.

Para quitarnos las gafas oscuras o cambiarlas por lentes de mirar y de ver, podríamos empezar por ocuparnos de la parte de nuestras preocupaciones sobre la que podemos actuar y que depende de nosotros. En el momento en que elegimos actuar sobre aquello sobre lo que podemos tener control, nos ocupamos, y dejamos de vivir en bucles inútiles de pensamientos negativos y emociones desagradables y, entonces, comenzamos a experimentar y crear la posibilidad.

Las pequeñas sorpresas del día a día nos recuerdan que las cosas son posibles, que existe la opción de vivir en términos de posibilidad. Son pequeños regalos, píldoras de avituallamiento que están en el camino todos los días. Sólo hay que saber mirar para verlas y saber percibir su singularidad para apreciarlas.

Ahora son las 10:00 de la mañana y ya he tenido mi primera sorpresa. Amaia, mi compañera de Biziera, ha compartido conmigo una idea singular, una herramienta de trabajo nueva e impactante y un trabajo estupendo. GRACIAS. Y la sorpresa inicial ha dejado un poso de alegría que comienza conmigo el día. Veremos cuántas más encuentro en el camino de hoy.

¿Qué pasaría si hoy estuvieras atenta/o a tus sorpresas? ¿Cómo puedes apreciarlas en este día? ¿Cómo vas a mirar desde la posibilidad? ¿Qué te puede aportar dejarte sorprender?