Vivir tu Primavera

Esta mañana temprano, mientras paseaba con Sam, mi perro, he vuelto a comprobar cómo vive el resurgir de la Naturaleza en esta época, sobre todo al amanecer. Nada hay que no mire (le encanta lanzar sus ojillos al horizonte, revisar lo que le rodea, en 360º), no deja hierba por olisquear y desgustar, o madriguera de topo por comprobar, a veces, simplemente levanta la cabeza, estira el cuello y huele todo lo que le trae el aire. Le encanta tumbarse en la hierba fresca y restregar el lomo, se tumba, se estira, da vueltas, y después me mira con la boca entreabierta. Siempre está atento a cualquier sonido, los pájaros, los patos, los insectos, una hierba que se mueve, un ladrido a lo lejos… Él vive los cambios y el momento con todos sus sentidos, pone toda su potencialidad en lo que hace, todas sus cualidades al servicio de la experiencia, y la vive intensamente. La primavera le reta a poner en marcha todo su ser si no quiere perderse nada. Y él acepta ese reto encantado, vivo.

La primavera es tiempo de transformación, de crecimiento, de despertar, como lo es, creo yo, el momento en el que vivimos. ¿Qué ocurrirá si lo vivo como lo hace Sam? ¿Si pongo a trabajar todo mi potencial, todos mis talentos, todo lo que soy, para vivirlo intensamente, y experimentar mi propio despertar? Me he propuesto aceptar el reto de esta primavera con todos mis sentidos:

VISTA: Visualizaré el horizonte, donde está mi proyecto, mi meta. Lo veré con todo detalle, como si estuviera admirando una obra maestra: colores, luz, formas, sonidos, sensaciones, pondré ahí a las personas que estarán conmigo, a todos los que me acompañen. Haré una revisión de mis proyecto en 360º y esta visión será la que guíe mis decisiones importantes hasta alcanzarla.

OÍDO: Estaré atenta a qué me digo a mí misma y a lo que me dicen otros para detectar si hay palabras que me paralizan, que apelan al miedo, a la inseguridad.

OLFATO: Olfatearé los obstáculos que vayan surgiendo y comprobaré si no los puedo transformar en oportunidades o nuevos objetivos.

GUSTO: Viviré el presente, saborearé el camino. Apreciaré el momento, con todo lo que me traiga.

TACTO: Estaré en contacto con los que están a mi lado, les escucharé, trataré de comprenderles, antes de que me comprendan. Nos brindaremos apoyo e impulso.

Añadiré a estos otro sentido más, ese que sin saber cómo te dice si lo que estás haciendo está alineado con lo que Eres, con tu Identidad y con lo que has proyectado. Lo llamaré “CORAZÓN”, porque es una sensación que localizo físicamente muy cerca de él y porque según dicen los últimos estudios de neurocardiología, es el “tercer cerebro” (el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo. De hecho, hay cuatrro conexiones que van del corazón al cerebro, es decir, envía información al cerebro e influye en él.) El “corazón” será mi brújula y no dejará que me pierda en el camino.

¿Te animas? ¿Qué puedes perder? ¿Qué puedes ganar si decides despertar?